Para este cumpleaños
#25 no hubo tiempo de organizar fiestas temáticas, enviar invitaciones handmade
o congregar grandes cantidades de invitados. Eso lo hubiera hecho mi Yo-pasada.
La Ana de 24 años y 364 días se la pasa organizando su mudanza, haciendo
tramites de visa, teniendo clases de portugués, despidiéndose de su familia
(antes de pasar por lo menos 1 año entero sin vacaciones) mientras lidia con
cambios organizacionales y problemas de negocio del día a día.
No me quejo de la
situación que estoy viviendo por qué es el resultado de mis propias decisiones.
Yo decidí salir de Colombia hace 5 años y sacrificar cosas: sacrifiqué
estabilidad y cercanía con la familia por crecimiento personal y profesional.
Perdí relaciones sentimentales pero gané amigos increíbles que son como
hermanos. Lo hice una vez con mi hogar Panamá y
lo haré de nuevo decidiendo ir a Brasil.
Antes de que por la
edad empiece a olvidar cosas, me gustaría documentar los mayores cambios en los
últimos 364 días:
1. Han sido meses abrumadores: Muchos viajes, muchas lágrimas de
despedida, muchas firmas de documentos y pocas horas de sueño. En la transición
perdí al 60% de mis compañeros de trabajo, pero sin duda nos mantendremos como
lo que siempre fuimos: una familia. Todavía no puedo hablar del tema sin que se
me llenen los ojos de lágrimas, e incluso escribirlo me da mucha nostalgia,
pero me siento muy agradecida porque la decisión de cada uno fue la mejor que pudo
haber tomado. Todos tenemos caminos/países distintos pero siempre nos unirá la
amistad y el recuerdo de haber sido parte del MEJOR año de la marca en
Latinoamérica hasta ahora.
1. Envejecí y no me di cuenta cuando. Ahora tengo 25 años y aunque
sigo siendo la más joven de toda mi unidad de negocios, siento que han sido
años perro y cada uno ha valido por 7. Ya no aguanto salir de fiesta desde los
martes como en tiempos pasados, la última rumba que me pegue con Pepe me duró 2
días la resaca y ni en drogas hago cannopy o deportes muy extremos.
1. Ya los que me quieren no me regalan entradas a conciertos
sorpresas porque nunca es seguro si estaré en la Ciudad. Tampoco me regalan
ropa y zapatos por qué saben que prefiero estar ligera de cosas por si acaso
debo mudarme nuevamente de país. En cambio he recibido muchas tarjetas de
regalo de Amazon para comprar libros, bonos para viajar que me han permitido
conocer 16 países, e
invitaciones a restaurantes INCREÍBLES (de allí los kg que gané).
1. ¡Me dieron un ascenso! Y después de eso mis prioridades
cambiaron totalmente y tuve que retarme a mi misma pues empecé a jugar en otras
ligas con gente infinitamente más talentosa. La verdad a medida que pasan los
años lo que una vez te hacía destacar puede ponerte solamente con un desempeño
promedio. Es necesario reinventarse a sí mismo bastante más seguido de lo que
había esperado... Bueno, eso si quieres otro ascenso.
1. Tener a Martín: Tener cerca a mi labrador de 11 años es por
mucho lo mejor que ha pasado en el año. Desde que estoy con él no me volví a
enfermar, y sin duda era mi razón para salir de casa en las noches a pasear,
aunque estuviera muy cansada. Juntos viajamos a playas paradisiacas,
practicamos Paddle, aprendimos a usar juguetes nivel 3 para perritos (los más avanzados)
y cazamos 117 Pokemones hasta ahora. En el parque Omar lo conocen como el
Poke-perro. También
fuimos a taquizas en casa del jefe y él ayudaba cuando había sobrante de carne
en las reuniones. Sin duda es el mejor perro del mundo.
1. Dejar ir a Martín: Dejarlo ir a Colombia de nuevo es lo más
triste también. Hablando con la compañía de re localización de mascotas me
enteré que el siguiente viaje internacional que haga Martín es el ultimo pues
las aerolíneas no transportan perros de más de 12 años. Eso significa que si
iba a Brasil debía pasar allí el resto de sus días. Y eso es algo que con mi
trabajo no puedo asegurar. ¿Debo dejar a Martín sólo en Brasil si me trasladan
de nuevo en mi trabajo? NI LOCA. Así que tuve que tomar la decisión de darle a
Martín un hogar más estable para que pasara sus últimos días, así ese hogar no
fuera conmigo.
En resumen: La vida
cambia mucho en 365 días. Pienso que todos los cambios son buenos, pero en el
momento de recibirlos algunos son felices y otros son tristes. Estoy muy
emocionada por lo que viene adelante, pero también tengo miedo. Pero... El
miedo nunca nos ha detenido ¿Verdad?
Definitivamente la
forma como voy a celebrar mis 25 años no es como esperaba... Es mucho mejor :)
Como siempre: Ana
Rojas is right.