Ahora, viendo en retrospectiva me doy cuenta que haber perdido el cupo para irme de Au Pair fue uno de los mayores milagros de mi vida. La razón: Después de superar la tristeza, me propuse a encontrar una pasantía para poder ahorrar e luego irme al extranjero. Resultó ser que la pasantía fue la que me llevó a vivir en el extranjero. Un mes exacto después de perder el cupo me estaban entregando una oferta para hacer la practica internacional en la empresa en la cual hoy trabajo hace ya varios años.
Así que si usted tiene que afrontar una mala noticia recuerde lo siguiente:
1) Nada pasa por que si, todo siempre tiene una razón: A veces la razón va más allá de su entendimiento. De gracias por eso, aun puede sorprenderle los milagros.
2) No controlamos lo que nos pasa, pero si como reaccionamos ante ello: No se enfoque en controlar aquello que es incontrolable. Enfoque su energía en que la noticia no lo afecte tanto que lo deje inservible para encontrar la solución.
3) Tome una decisión, eso lo hará sentir mejor: La primera reacción natural es lamentarnos, pero cada segundo de lamento es un segundo más de demora en la ejecución de la solución. Tome una decisión para sentirse mejor (o por lo menos para estar ocupado ejecutándola).
4) Piense en todas las otras malas noticias del pasado que han resultado en beneficios: No pierda la esperanza. Recuerde que no es la primera vez que las cosas no salen como espera. Eso lo ayudará a recordar que tan fuerte puede llegar a ser.
5) Agradezca todo lo bueno que tiene Por muy mala que sea su vida en ese momento, siempre debe haber un pequeño detalle que lo haga sentir bien. Piense en su mascota, en su familia, en sus amigos o cualquier cosa que lo haga compensar un poco el mal sabor de las malas noticias. Nadie tiene una visa tan asquerosa como para no tener algo que lo haga feliz.
De esta historia hace ya 5 años. Pero la enseñanza se ha mantenido por siempre: Los puntos en algún momento se conectaran. Tenga fe.
Cómo siempre, Ana Rojas is right.
