sábado, 27 de agosto de 2016

24 años y 364 días

Para este cumpleaños #25 no hubo tiempo de organizar fiestas temáticas, enviar invitaciones handmade o congregar grandes cantidades de invitados. Eso lo hubiera hecho mi Yo-pasada. La Ana de 24 años y 364 días se la pasa organizando su mudanza, haciendo tramites de visa, teniendo clases de portugués, despidiéndose de su familia (antes de pasar por lo menos 1 año entero sin vacaciones) mientras lidia con cambios organizacionales y problemas de negocio del día a día. 

No me quejo de la situación que estoy viviendo por qué es el resultado de mis propias decisiones. Yo decidí salir de Colombia hace 5 años y sacrificar cosas: sacrifiqué estabilidad y cercanía con la familia por crecimiento personal y profesional. Perdí relaciones sentimentales pero gané amigos increíbles que son como hermanos.  Lo hice una vez con mi hogar Panamá y lo haré de nuevo decidiendo ir a Brasil. 

Antes de que por la edad empiece a olvidar cosas, me gustaría documentar los mayores cambios en los últimos 364 días: 

1.      Han sido meses abrumadores: Muchos viajes, muchas lágrimas de despedida, muchas firmas de documentos y pocas horas de sueño. En la transición perdí al 60% de mis compañeros de trabajo, pero sin duda nos mantendremos como lo que siempre fuimos: una familia. Todavía no puedo hablar del tema sin que se me llenen los ojos de lágrimas, e incluso escribirlo me da mucha nostalgia, pero me siento muy agradecida porque la decisión de cada uno fue la mejor que pudo haber tomado. Todos tenemos caminos/países distintos pero siempre nos unirá la amistad y el recuerdo de haber sido parte del MEJOR año de la marca en Latinoamérica hasta ahora.

1.      Envejecí y no me di cuenta cuando. Ahora tengo 25 años y aunque sigo siendo la más joven de toda mi unidad de negocios, siento que han sido años perro y cada uno ha valido por 7. Ya no aguanto salir de fiesta desde los martes como en tiempos pasados, la última rumba que me pegue con Pepe me duró 2 días la resaca y ni en drogas hago cannopy o deportes muy extremos. 

1.      Ya los que me quieren no me regalan entradas a conciertos sorpresas porque nunca es seguro si estaré en la Ciudad. Tampoco me regalan ropa y zapatos por qué saben que prefiero estar ligera de cosas por si acaso debo mudarme nuevamente de país. En cambio he recibido muchas tarjetas de regalo de Amazon para comprar libros, bonos para viajar que me han permitido conocer 16 países,  e invitaciones a restaurantes INCREÍBLES (de allí los kg que gané). 

1.      ¡Me dieron un ascenso! Y después de eso mis prioridades cambiaron totalmente y tuve que retarme a mi misma pues empecé a jugar en otras ligas con gente infinitamente más talentosa. La verdad a medida que pasan los años lo que una vez te hacía destacar puede ponerte solamente con un desempeño promedio. Es necesario reinventarse a sí mismo bastante más seguido de lo que había esperado... Bueno, eso si quieres otro ascenso.

1.      Tener a Martín: Tener cerca a mi labrador de 11 años es por mucho lo mejor que ha pasado en el año. Desde que estoy con él no me volví a enfermar, y sin duda era mi razón para salir de casa en las noches a pasear, aunque estuviera muy cansada. Juntos viajamos a playas paradisiacas, practicamos Paddle, aprendimos a usar juguetes nivel 3 para perritos (los más avanzados) y cazamos 117 Pokemones hasta ahora. En el parque Omar lo conocen como el Poke-perro.   También fuimos a taquizas en casa del jefe y él ayudaba cuando había sobrante de carne en las reuniones. Sin duda es el mejor perro del mundo. 

1.      Dejar ir a Martín: Dejarlo ir a Colombia de nuevo es lo más triste también. Hablando con la compañía de re localización de mascotas me enteré que el siguiente viaje internacional que haga Martín es el ultimo pues las aerolíneas no transportan perros de más de 12 años. Eso significa que si iba a Brasil debía pasar allí el resto de sus días. Y eso es algo que con mi trabajo no puedo asegurar. ¿Debo dejar a Martín sólo en Brasil si me trasladan de nuevo en mi trabajo? NI LOCA. Así que tuve que tomar la decisión de darle a Martín un hogar más estable para que pasara sus últimos días, así ese hogar no fuera conmigo. 

En resumen: La vida cambia mucho en 365 días. Pienso que todos los cambios son buenos, pero en el momento de recibirlos algunos son felices y otros son tristes. Estoy muy emocionada por lo que viene adelante, pero también tengo miedo. Pero... El miedo nunca nos ha detenido ¿Verdad? 

Definitivamente la forma como voy a celebrar mis 25 años no es como esperaba... Es mucho mejor :) 

Como siempre: Ana Rojas is right. 


miércoles, 11 de mayo de 2016

Carta a Señor Don Gordo

Carta a Señor Don Gordo

Estimado Señor Gordo:
Ya han pasado muchos meses desde la ultima vez que me dijiste "mona". No hubo hubo un beso de despedida, ni siquiera un apretón de manos. Después de muchos 27, nos dejamos ir  sin  mirarnos a los ojos.

No puedo decir que la decisión fue fácil. No fue fácil ser yo quien reconociera que estábamos llenos de virtudes, pero las virtudes de lejos son solo razones para extrañar. Todos los días desde entonces me recuerdo a mi misma las razones por las cuales decidí llamarte ese día, desde Roma, a decirte que mi corazón no podía más, que ya no soportaba ver a otras parejas felices en su viaje por Europa mientras que yo lo único que tenía eran las ganas de estar contigo, y muchas botellas de vino para extrañarte. 

No lo pensé bien. El hecho de marcar el teléfono y decirte todo lo que sentía fue mi más cobarde acto de valentía durante estos 5 años. Al final yo sabía lo que iba a pasar: Yo no quería volver, y tu no ibas a buscarme. Pero era la única manera de darte a entender que tus inseguridades me habían hecho un daño irreparable, y que la persona que quedó después de esas heridas no era la misma que habías conocido en la fiesta de Halloween en el 2009.

Quiero confesarte que desde ese día lo único que he sentido es miedo. Miedo a no ser amada nunca con la misma intensidad que tu lo hiciste. Miedo a que alguien más venga y destruya lo que tu construiste. Tengo pánico de mirar atrás y descubrir que tu eras lo que necesitaba, y que deje ir. Pero lo más terrible del miedo, es que aunque lo sienta ... ya no tengo como regresar. 

Te veo en todos lados, en la pared que pintamos juntos en mi cuarto. Cada vez que conduzco mi carro y recuerdo como tantas veces lo usaste sin tener la licencia (que tantas veces te pedí que sacaras). Cada vez que siento que tu recuerdo se aleja, solo me basta con recordar tu imagen en el aeropuerto, en nuestra ultima despedida, usando la tapa de grape juice que solo tu y yo entendíamos. Cross Your Heart Bubu. Cross it. 

Quiero contarte que empecé a hacer ejercicio. Yo se que nunca te importó como me veía, por que tu estabas enamorado de "algo" más profundo que mi apariencia. Debo confesar que yo todavía no he podido encontrar ese algo en mí. Y hasta que lo encuentre seguiré haciendo ejercicio para volver a ser la que conociste en la universidad, en los sofás al lado de los auditorios. Aquella bailaba danza árabe y le gustaba ver Jeux D'enfants.

Yo sé que ya no volveremos a ser los de antes. Tu ya estas con alguien que te hace feliz, y yo sigo en la cruzada eterna que emprendí desde Octubre: No más relaciones de lejos. Todo ha cambiado desde la ultima vez que nos vimos, ni siquiera puedo acordarme de como se siente un abrazo tuyo, pero los extraño, todos y cada uno de los abrazos que me diste. 

Ya no te amo, es verdad. Pero aún sigo soñando con nuestras Cataratas del paraíso. 

https://www.youtube.com/watch?v=uAgue0-dfJQ