Carta a Señor Don Gordo
Estimado Señor Gordo:
Ya han pasado muchos meses desde la ultima vez que me dijiste "mona". No hubo hubo un beso de despedida, ni siquiera un apretón de manos. Después de muchos 27, nos dejamos ir sin mirarnos a los ojos.
No puedo decir que la decisión fue fácil. No fue fácil ser yo quien reconociera que estábamos llenos de virtudes, pero las virtudes de lejos son solo razones para extrañar. Todos los días desde entonces me recuerdo a mi misma las razones por las cuales decidí llamarte ese día, desde Roma, a decirte que mi corazón no podía más, que ya no soportaba ver a otras parejas felices en su viaje por Europa mientras que yo lo único que tenía eran las ganas de estar contigo, y muchas botellas de vino para extrañarte.
No lo pensé bien. El hecho de marcar el teléfono y decirte todo lo que sentía fue mi más cobarde acto de valentía durante estos 5 años. Al final yo sabía lo que iba a pasar: Yo no quería volver, y tu no ibas a buscarme. Pero era la única manera de darte a entender que tus inseguridades me habían hecho un daño irreparable, y que la persona que quedó después de esas heridas no era la misma que habías conocido en la fiesta de Halloween en el 2009.
Quiero confesarte que desde ese día lo único que he sentido es miedo. Miedo a no ser amada nunca con la misma intensidad que tu lo hiciste. Miedo a que alguien más venga y destruya lo que tu construiste. Tengo pánico de mirar atrás y descubrir que tu eras lo que necesitaba, y que deje ir. Pero lo más terrible del miedo, es que aunque lo sienta ... ya no tengo como regresar.
Te veo en todos lados, en la pared que pintamos juntos en mi cuarto. Cada vez que conduzco mi carro y recuerdo como tantas veces lo usaste sin tener la licencia (que tantas veces te pedí que sacaras). Cada vez que siento que tu recuerdo se aleja, solo me basta con recordar tu imagen en el aeropuerto, en nuestra ultima despedida, usando la tapa de grape juice que solo tu y yo entendíamos. Cross Your Heart Bubu. Cross it.
Quiero contarte que empecé a hacer ejercicio. Yo se que nunca te importó como me veía, por que tu estabas enamorado de "algo" más profundo que mi apariencia. Debo confesar que yo todavía no he podido encontrar ese algo en mí. Y hasta que lo encuentre seguiré haciendo ejercicio para volver a ser la que conociste en la universidad, en los sofás al lado de los auditorios. Aquella bailaba danza árabe y le gustaba ver Jeux D'enfants.
Yo sé que ya no volveremos a ser los de antes. Tu ya estas con alguien que te hace feliz, y yo sigo en la cruzada eterna que emprendí desde Octubre: No más relaciones de lejos. Todo ha cambiado desde la ultima vez que nos vimos, ni siquiera puedo acordarme de como se siente un abrazo tuyo, pero los extraño, todos y cada uno de los abrazos que me diste.
Ya no te amo, es verdad. Pero aún sigo soñando con nuestras Cataratas del paraíso.
https://www.youtube.com/watch?v=uAgue0-dfJQ